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lunes, 30 de julio de 2018

HOMENAJE A GABRIEL


En pleno vuelo y llevando consigo 100 AÑOS DE SOLEDAD en su mente, EL  CORONEL NO TIENE QUIEN LE ESCRIBA  pero creyéndose EL GENERAL EN SU LABERINTO escribe los RELATO DE UN NAUFRAGO que tiene en sí mismo, las MEMORIAS DE MIS PUTAS TRISTES que caen como LA HOJARASCA en otoño.

LA MALA HORA  trae a mis recuerdos LA INCREÍBLE HISTORIA DE LA CÁNDIDA ERÉNDIRA Y SU ABUELA. Teniendo en cuenta que la DESALMADA miraba por la ventana mientras observa al otro lado de la calle las hojas secas del árbol de la casa de al frente, esa era EL ÚLTIMO OTOÑO DEL PATRIARCA pues su enfermedad no le iba a dar tregua y la vida se le estaba yendo porque era la CRÓNICA DE UNA MUERTE ANUNCIADA según las estadísticas médicas.

Ya era la parte más difícil pues sentía EL AMOR EN TIEMPOS DE CÓLERA, ya no podía hacer más que recostarse y esperar a que le llegue a su mente las cosas DEL AMOR Y OTROS DEMONIOS... ya no le quedará tiempo de VIVIR PARA CONTARLO.

Hasta donde estés Gabriel... (1927-2014)

Henry Martínez.-

domingo, 22 de julio de 2018

ODIO EL AMOR


Odio el amor por que me hizo amarte
y al amarte he podido entrar 
en lo mas intimo de mi ser.
y he conocido lo débil que soy ante ti

Odio el amor por que me preocupo por ti
y olvido cuidarme para cuidarte

Odio este amor que me hace delirar
y al dar vueltas a tu alrededor, tambaleo 
Odio este amor que me guía 
sólo en la dirección de tus pasos

Odio el amar, cuando me hace escuchar
los latidos de tu corazón que se agitan de miedo
Odio llegar tarde para rescatarte
porque estuve amándote

Odio amar tanto por que el lamento
me hace llorar
y mis ojos no pueden verte
y sufro

Odio seguir amándote
en medio de mi odio
porque no se si te odio
más de lo que te amo

Quizás el amor y el odio
sean la misma cosa
una pasión que nos hace
sonreír y rabiar

Así que si te amo
o te odio
siempre esteré contigo.
Siempre te amaré
... o te odiaré

Henry Martínez.-





sábado, 22 de octubre de 2016

NADA MÁS (Cuarta Parte)

Sale de la cocina subiendo su franela de tela delgada de algodón, la saca por su cabeza un poco despeinada pero esta vez no de violencia. La deja deslizar por sus delgados brazos y la deja caer en el suelo de la cocina ya cerca de la puerta. Camina unos pasos más y se desabrocha el short para dejarlos caer también, pero estos se quedan a mitad del pasillo mientras sigue rumbo al baño.

Desliza la cortina para poder alcanzar la llave del agua caliente de la regadera, en espera del tiempo en que sale el agua ella termina de quitarse la ropa interior, primero el brasier y luego el blúmer. No levanta la mirada y esquiva de nuevo el espejo, se mete a la ducha y apoyando ambas manos en la pared mientras deja caer el agua aun entibiándose sobre su cabeza.

Quería sentirse libre, pero aun estando desnuda no consigue desnudar su alma que sigue presa en los recuerdos de su pasado tormentoso, siguiendo los pasos de ejemplos matriarcales nada razonables, y que nunca se les hizo racional.

Deja que caiga directamente el agua en su rostro esperando relajar las expresiones que marcan su cara y que reflejan los rastros de tristezas y penas que embargan su existencia.

Se voltea para así sentir correr ese preciado líquido por su espalda, también siente el frescor que alivia ciertos dolores ocasionados por las situaciones vividas y que dejaron sus huellas marcas de manera imborrable, no sólo en el cuerpo sino que pasó a formar parte de su ya debilitada estima.

Cada vez que pasa sus manos por esos estigmas, que aparecen cada vez que vuelve a caer en las manos y en las palabras cuando aparece la sombra del pasado, se recuerda a sí misma que no volverá a pasar. Decidida a que eso sea así toma la toalla y seca con cuidado su cuerpo para empezar a fortalecer las ganas de vivir. No más momentos de peligros en su vida, no más respiros apresurados al ver la hora y que las cosas no estén donde deben estar con la comida lista y caliente en la mesa a esperar con una falsa sonrisa, la aprobación de que todo está bien y respirar aliviada porque puede ser que esa noche duerma un poco más tranquila.

Sale del baño para dirigirse a la habitación a vestirse con la idea de cambiar todo de su lugar, a colocar cada objeto que adorna su casa a su gusto, a sentirse libre de elegir por primera vez, a comenzar a amar verdaderamente su vida por sobre todo, a respetarse y hacerse respetar, a amar libremente cada cosa que quiera y desee sin la necesidad de aprobación más que la de ella misma.


No quiera nada más que sentirse libre por primera vez, fuera del sometimiento familiar, fuera de la mirada inquisidora de la pareja. Quiere decidir por sí misma, tener vida propia. Ya es la habitación comienza a vestirse con ropa elegida al azar con la intención de concluir esta etapa de su vida…

Continua...

Henry Martínez.-

sábado, 6 de febrero de 2016

EN QUE TE CONVERTÍ



En que te convertí cuando tu mirada, que yace triste y vacía era la alegría de vida
y en  cada mirada iluminada, moría por ver esos ojos verdes cada mañana
ahora muere mi alma al ver nostalgia en tu mirada

En que te convertí cuando escucho tus pasos arrastrase,
tus pasos que flotaban en mi imaginación y no esperaba el momento de encontrarte
sino que corría a tu encuentro antes de cada cita

En que te convertí si el sonido de tu risa la traía el viento
y en mis oídos dejaban un aroma suave de calor en mi espíritu
ahora el dolor opaca tus labios y el sonido se hace tridente
Dios! en que te convertí

En que te convertí si tus manos áridas rosan mi piel dejando un rastro de sangre
que recorre por mi esencia plasmando una marca imborrable 
que aunque curada por tus lágrimas me recordaran siempre 
en que te convertí

Si me preguntan en que te convertí 
diré que eres producto de mi olvido, de mis ganas y de mis sinsabores
diré que te convertí en lo que soy y en lo que seré
diré que el viento te trajo a mi y soplé sin querer para regresarte
eras para mi y en otra te convertí. 

Viviré en lo que te he convertido y moriré con la que conocí
esparciré mi ser en la búsqueda de ti para que regreses con la brisa y refresques de bueno mi existencia
porque no es en lo que te convertí lo que quiero 
y si alejándome de ti regresas a ser tú
entonces al final te convertí en lo que eres.

Henry Martínez.-



domingo, 3 de enero de 2016

QUISIERA VERTE ESTA NAVIDAD...

Si te viera de nuevo, sería el hombre mas feliz 
y aunque con el susto en mi pecho te abrazaría como aquel día que te vi 
quizás esperando por mí.

Si pudiera abrazarte de nuevo, lo haría con la fuerza  

y no permitiría que te fueras pese a que me despertara
correría detrás de ti aunque se que no te alcanzara

Si al despertarme la realidad es que no estas

buscaría dentro de mi donde seguro te encontraré
y allí te miraría a los ojos para ver de nuevo ese profundo amor que busqué


Si al descubrir que ya no estas y mi vida se entristece de nuevo
recordaría todos esos momentos de alegría y enseñanzas
y seguro sabré que tus palabras jamas se perderían 
pues mis hijos, sus hijos y sus hijos seguirían amándote

Si al recordar esos momentos de alegrías y enseñanzas

tu alma vendría a mi rebosando de amor encendiendo las luces de mi vida
ya no habría mas búsqueda, se acabarían las lagrimas, y esta navidad dormiría en tus brazos
como aquel niño que espera su regalo en noche buena

Y si el amor enciende mi vida, mi alma brillaría como siempre

soñándote, brindándome ese apoyo justo cuando lo necesito
dándome el consejo exacto y amándome eternamente aunque ya no estés
por eso y mas... quisiere verte este navidad




Henry Martínez.-