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lunes, 28 de mayo de 2018

VOCES (5ta. y última)


La verdad cierne a mí como un rayo en las tormentas de invierno, como los rayos del Monte Olimpo o como las del Catatumbo. Debo dejar de preocuparme, debo dejar de escuchar y pensar en situaciones que aunque me debe de concernir no debe ser tema de angustias. Las angustias y preocupaciones me llevan a la ansiedad que se refleja en mi estómago y hace parecer como si necesitara comer a pesar de que haya comido pocos momentos antes.

Pensar en esto me ha calmado, ya no siento estos alti-bajos en la boca del estómago y mi mente y mis pensamientos han tomado otro rumbo dentro de mi existencia. Comer es una necesidad pero el hambre es un estado de conciencia que se puede dominar , o en caso contrario el hambre dominará el cuerpo y la mente. Entiendo ahora como he sido dominado, o no se decir si hipnotizado por provocadores de oficio. 

La vida vuelve a mis pasos en la toma de decisiones para forjar mi destino y ahora más que nunca estoy en la capacidad de oír sólo lo que me fortalece sin menos preciar a los menos afortunado que yo. Mi espíritu se enaltece al ver como he podido resolver  mi problema que iba camino a convertir en una enfermedad, y que posterior a eso desembocaría  en gastos que afectaría más mi salud al ver de cómo mis recursos diezman y de cómo mis familiares y amigos también sucumben tras de mí por tantas preocupaciones innecesarias.

El mar retrocede siempre a sus lineas después de intentar destronas a las orillas que le rodean. Así mismo estoy haciendo retroceder desde mi sitio todo lo que hasta este momento me ha estado afectando.

Fin...

Henry Matínez.-

viernes, 9 de junio de 2017

VOCES (3ra. Parte)

Al llegar a la oficina, veo que entre una taza de café o un café con leche, unos y otros conversan mientras se hace la hora de comenzar la jornada de trabajo. los murmullos se hacen escuchar mientras continúo mis pasos hacia mi escritorio no sin antes saludar a cada uno de los compañeros de trabajo. 

Coloco mis cosas sobre el escritorio y miro el reloj y pienso que todavía falta unos viente minutos para comenzar a trabajar y me propongo a desayunar en ese tiempo. Desenvuelvo mi sándwich y saco el termito con un poco de café con leche y al mismo tiempo me acerco a las tertulias que se conformo con los que desayunamos a esa hora y con los que vienen llegando a la oficina.

La conversación se torna cada vez que se incorpora un compañero de trabajo en una rutina discursiva de los que consiguió cada uno en su faena por tratar de comprar lo que nos dicen que no hay, o de lo que se inventó para cocinar sustituyendo un producto de los que insistentemente nos dicen que debemos tener en la mesa por otro de verdadero sabor natural. 

La conversación transcurre entre los turnos para tomar la palabra, aunque siempre hay quien interrumpe o realiza una charla paralela con quien tiene a su derecha o izquierda. Pero la verdad es que todos sin excepción hablan sobre el tema de la comida de una u otra manera... pero mientras yo los escuchaba  y terminaba mi almuerzo, noto que no logro satisfacer mi hambre. 

Esas voces entronaban en mi cabeza haciendo explosión en mi estomago. Voces que solo parecía que reavivaban mis ansias sobre un hambre psicológica que nos hace ver que no hay nada que comer aun teniendo un banquete al frente, pero que por sugestión de los demás nos dejamos llevar en sus delirios y lo hacemos nuestro. Y así, al llegar la hora de salida al final de la jornada de trabajo salgo pensando que voy a comer al pasar por la puerta de mi casa.

Continuará...

Henry Martínez.-


jueves, 26 de enero de 2017

VOCES (2da. Parte)

Luego de revisar la nevera y un par de ollas en la cocina, me senté a comer algunas cosas que logré recolectar entre arroz, pan, pollo y salsas... solo para calmar el hambre que me sacó de la cama. media hora después, me estaba cepillando los dientes para ir de nuevo a recostarme e intentar dormir esta vez sin pesadilla ya que tenía que levantarme como a las seis y algo de la mañana para trabajar.

El despertador sonó con un ruido que me pareció espantoso, pues recordé la pesadilla que había tenido. Me levanto un poco exaltado, pero reacciono con calma al mirar la luz del sol iluminar la habitación. Me incorporo con premura  para realizar mi jornada diaria antes de salir de la casa para trabajar a media hora de donde vivo. Jornada que se ha convertido en una especie doctrina ligado con un ballet mal practicado, ya que voy dando tumbos por toda la casa mientras intento vestirme, arreglar y desayunar casi todo al mismo tiempo.

Mientras hago todo esto, escucho las noticias de la radio... entre las informaciones política, de sucesos y de espectáculos, también están las que nos dicen de gente pasando hambre.

Salgo ya listo a la calle a tomar el transporte público, donde nos conseguimos todos los que buscamos llegar al trabajo. Entre conocidos y desconocidos vamos en la misma tónica. A los que van conversando, logro escuchar a varios hablar sobre comida, y aunque voy de pie, mirando a la calle por la ventanilla  y pensando en mis asuntos no puedo dejar de escuchar las charlas que de vez en cuanto se sube de tono entre el ruido del motor del colectivo.

Henry Martínez.-


viernes, 6 de enero de 2017

AÑO NUEVO!


Amaneció y ya estamos en un nuevo año, dicen los entendidos que comienzan nuevas metas... bueno, lo que si sabemos es que tenemos más retos que cumplir o por lo menos intentarlo. Ya este Blog cumplió el 12 de octubre del año pasado su primer año de existencia, y digo de existencia por que también cumplió con el objetivo de darse a conocer como una espacio de lectura para la poesía y las historias o cuentos.

Debo dar las gracias infinitas a los que siguen las lecturas que se han publicado aquí, a las mas de 4.100 visitas en este año y casi tres meses aunque sé que no se ha sido constante y que hemos tomado un tiempo de descanso necesario. Espero sigan los nuevos escritos por publicar, las nuevas historias o cuentos, así como las reseñas en las recomendaciones, películas, vídeos y más, colocadas en nuestro Blog.

Aprovechemos estos nuevos tiempos para el amor, la paz y que la prosperidad nos embriague en este año nuevo que comienza...  ¡Feliz año 2017! 

Henry Martínez.-

sábado, 29 de octubre de 2016

NADA MÁS (Parte Final)

Una vez vestida sale de la habitación hacia la sala, ve el ventanal que ilumina el espacio y siente como que un alma libre ronda en torno a ella, y se enamora queriendo emularla.

Mira por la ventana pero esta vez la luz del sol en lo más alto del cielo ilumina todo el valle, puede escuchar al viento danzar entre los árboles que salta de copa en copa sin detenerse, seguidos de las pequeñas aves que aprovechan la brisa para jugar entre ellas. Se voltea para mirar de nuevo al interior de su sala, observa todos los cambios que debe hacer pero recuerda la libertad que está allá afuera y decide salir a abrazarla.

Baja apresurada las veintitantas escaleras sin sentir el dolor, solo quiere salir por la puerta principal y gritar la alegría que le embarga. Quiere pasar la hoja de ese libro que debe quemar para que nunca más tenga la intención de leerla, para que no se revivan como maldición de bruja en noche de luna.

Al fin siente que todo ha acabado, que la vida comienza a ser vivida como primavera permanente. Ahora con el calor del sol directo en su rostro siente que no volverá a ver más la sombra a su espalda cada vez que se vea en el espejo, solo quiere sentir el amor verdadero y que comienza por amarse a ella misma, ya lo tiene claro.

Ahora todo lo ve distinto, con más esperanza y menos pesimismo, los colores los ve más brillantes y la vida le sabe mejor… ahora es que realmente ha comenzado a vivir, con la necesidad de los golpes de la vida y nada más.

Fin.-

Henry Martínez.-

sábado, 22 de octubre de 2016

NADA MÁS (Cuarta Parte)

Sale de la cocina subiendo su franela de tela delgada de algodón, la saca por su cabeza un poco despeinada pero esta vez no de violencia. La deja deslizar por sus delgados brazos y la deja caer en el suelo de la cocina ya cerca de la puerta. Camina unos pasos más y se desabrocha el short para dejarlos caer también, pero estos se quedan a mitad del pasillo mientras sigue rumbo al baño.

Desliza la cortina para poder alcanzar la llave del agua caliente de la regadera, en espera del tiempo en que sale el agua ella termina de quitarse la ropa interior, primero el brasier y luego el blúmer. No levanta la mirada y esquiva de nuevo el espejo, se mete a la ducha y apoyando ambas manos en la pared mientras deja caer el agua aun entibiándose sobre su cabeza.

Quería sentirse libre, pero aun estando desnuda no consigue desnudar su alma que sigue presa en los recuerdos de su pasado tormentoso, siguiendo los pasos de ejemplos matriarcales nada razonables, y que nunca se les hizo racional.

Deja que caiga directamente el agua en su rostro esperando relajar las expresiones que marcan su cara y que reflejan los rastros de tristezas y penas que embargan su existencia.

Se voltea para así sentir correr ese preciado líquido por su espalda, también siente el frescor que alivia ciertos dolores ocasionados por las situaciones vividas y que dejaron sus huellas marcas de manera imborrable, no sólo en el cuerpo sino que pasó a formar parte de su ya debilitada estima.

Cada vez que pasa sus manos por esos estigmas, que aparecen cada vez que vuelve a caer en las manos y en las palabras cuando aparece la sombra del pasado, se recuerda a sí misma que no volverá a pasar. Decidida a que eso sea así toma la toalla y seca con cuidado su cuerpo para empezar a fortalecer las ganas de vivir. No más momentos de peligros en su vida, no más respiros apresurados al ver la hora y que las cosas no estén donde deben estar con la comida lista y caliente en la mesa a esperar con una falsa sonrisa, la aprobación de que todo está bien y respirar aliviada porque puede ser que esa noche duerma un poco más tranquila.

Sale del baño para dirigirse a la habitación a vestirse con la idea de cambiar todo de su lugar, a colocar cada objeto que adorna su casa a su gusto, a sentirse libre de elegir por primera vez, a comenzar a amar verdaderamente su vida por sobre todo, a respetarse y hacerse respetar, a amar libremente cada cosa que quiera y desee sin la necesidad de aprobación más que la de ella misma.


No quiera nada más que sentirse libre por primera vez, fuera del sometimiento familiar, fuera de la mirada inquisidora de la pareja. Quiere decidir por sí misma, tener vida propia. Ya es la habitación comienza a vestirse con ropa elegida al azar con la intención de concluir esta etapa de su vida…

Continua...

Henry Martínez.-

sábado, 27 de agosto de 2016

NADA MAS (Primera Parte)

Queriendo recuperarse de las heridas infringidas, la bella pero triste mujer busca entre sus pensamientos mientras camina casi sin rumbo por la calle de la ciudad que la lleva a su casa. 

Sube las escaleras del edificio de cuatro pisos, construido en los años 50. Vive en el segundo pero se le hace eterno subir, le parecen unas escaleras sin fin. Toma aire en el primer descanso pero su costilla izquierda le duele un poco, lo que le dificulta para respirar bien. Unas imágenes pasan por sus pensamientos pero prefiere no fijarlos mucho. Su visión no es muy clara pues su ojo un poco hinchado no la deja ver bien cada escalón. Suspira para tener calma entre sus pasos y sus pensamientos, no quiere mas tormentos que terminar de llegar a la puerta de su casa.

Aun piensa en lo que le ha pasado y su interrogante mas grande es saber como pudo llegar a eso, la vida le ha sido dura en todos los sentidos y no le ha dejado tregua en ningún momento. Pasa las escaleras del primer piso recostándose de la pared para no retroceder en su empeño de llegar a su apartamento, aun sigue recordando algunas cosas que  no sabe si olvidarlas o mantenerlas en su mente para no tener que repetirlas en la vida real, tenerlas como de lección de vida y así no caer de nuevo en los mismos errores que le persiguen como un karma imposible de pagar con la penitencia mas ruda que se pueda ofrecer.

Por fin entra a su apartamento después de subir tan solo aproximadamente unos veinte y tantos escalones pero para ella fueron multiplicados por mil. Al encender la luz de la sala lo primero que visualiza es ese cómodo sillón frente al ventanal del balcón, se sienta con desplome y suspira con gran profundidad para luego respirar con mas calma. Ve como la armonía del sol baja al mismo ritmo en que comienza a caer la noche y con esa misma armonía sus ojos también comienzan a cerrarse. 

Y un sueño profundo tomó su alma y su mente, su cuerpo y su espíritu, tomó su ser y su esencia y la llevó a los brazos de Morfeo.

La luz del alba entra por la ventana de la habitación, ilumina cada espacio que va tocando hasta llegar al pie de la cama vacía. Una habitación que una vez estuvo ordenada ahora es un espacio donde reina las ganas de hacer poco. ya el amor ve desde lejos los rincones que una vez fueron para albergar sueños de grandezas.

La puerta de la habitación se abre y un rostro somnoliento echa un vistazo como buscando algo y al mismo tiempo no busca nada, solo observa de un lado a otro y estrujándose los ojos para terminar de despertarse da un paso para entrar pero se devuelve y cierra la puerta, no sin antes volver a echar otro vistazo y bostezar como un símbolo de que nada interesa... 

Continúa...

Henry Martínez.-

viernes, 29 de julio de 2016

REFLEXIÓN ANTE LA MUERTE DE UN SER

Cuando alguien querido (familiar o amigo) se muere -indiferentemente cual haya sino la causa- lloramos desconsoladamente en la mayoría de los casos. Nos recordamos y/o escuchamos  casi siempre de sus últimos momentos en vida; que si lo vi ayer en la tarde y me dijo tal cosa; que si pasó por aquí temprano y me saludó con mucho cariño, es que creo que vino a despedirse, y más cosas similares. Pero ¿Qué es lo que lloramos cuando él o ella ya no están físicamente?

En muchos casos vemos a los hombres y a muy pocas mujeres (sin intención de discriminar) mantenerse erguidos ante la muerte de ese ser querido. Lo hacen en la mayoría de los casos para que nos los vean llorar, para que vean lo fuerte que son aunque por dentro se estén destrozados. Pero, seguro no lloran porque han entendido que un hombre o una mujer de carne y hueso, no es exactamente lo que uno conoce de ellos. Esas figuras materiales la reconocemos, que es distinto. Es para nosotros un referente.

Seguro no lloran por que hayan entendido que uno se enamora de la esencia, del ser y lo calificamos como virtud o calidad de gente. Así, como cuando uno cree en un Dios, en una divinidad, no nos importa la forma física, se cree en él sin verlo. Empiezas a conocerlo por las cosas que nos dicen que ha hecho o que ha dicho, que son atribuidas a ese Dios, y hacen que uno se identifique con esos hechos. Comenzamos a quererlo sin saber cómo es, y eso no nos importa. Damos nuestra fe en pensar que algún día estaremos frente a él, en ser su aliado en las cosas que habrá que hacer, lo imitamos tanto en sus acciones cómo en sus palabras. Intentamos seguir sus pasos para que nos acepte en su reino “aunque sea como el último de su siervo”.

Y si pensamos en lo mucho que creemos en un ser supremo ¿Por qué lloramos? Muchos creemos que hay o existe una fuerza que nos mueve a todos, otros, también significantes en números no creen en nada, solo en lo que ven. Lloramos cuando una persona allegada fallece y deja en nosotros un hondo pesar que lamentamos por un tiempo perentorio mientras nos acostumbramos a la ausencia de ese ser querido porque nuestras vidas continúan. ¿Será que no hemos aprendido en tantos millones de años de evolución a entender que no somos lo que se entierre en una fosa, o se incinera en un crematorio, o lo que sea que se haga con el cuerpo según su religión, costumbre o gusto? Repito la pregunta anterior ¿Qué es lo que lloramos o a quién lloramos?

Nos dicen que somos hecho a imagen y semejanza de un Dios (cualquiera sea su existencia cultural) pero no entendemos que sí somos su imagen y semejanza, entonces somos luz, energía, que somos una esencia o un ente, que lo físico no nos identifica pues la carne y la piel envejecen pero seguimos siendo los mismos, con más experiencia y más aprendizajes.

A pesar de saber todo esto, seguimos aferrados a lo material. Seguimos llorando la ausencia física de la persona, y no nos damos cuenta que esas famosas y repetitivas frases de “te recordaré siempre en mi mente y en mi corazón” o “mientras yo viva, vivirás en mi” son precisamente porque lo que sentimos de una persona amada es lo que nos atrae de su ser.

Aunque sé que son dolorosos esos momentos, más por lo que sentimos que por lo pensamos, debemos recordar que somos imagen y semejanzas al Dios que creemos. Pero como nos infunden la vida sólo de lo material como posesión preciada, incluyendo al hombre y a la mujer en términos de propiedad. Así mismo lo hacemos con el Dios, que lo asemejamos a nosotros y le damos la imagen según nuestra cultura y raza.

Cuando entendamos de una vez, que la vida es la que dejamos y no nos la llevamos… entonces dejaremos de llorar ante la muerte. 

miércoles, 20 de enero de 2016

Entrevista al Profesor José M. Briceño G.

Quiero recomendar el siguiente documental de Argimiro Serna que en lo particular me es muy interesante. Se trata de una entrevista al profesor, escritor y filosofo José Manuel Briceño Guerrero, que nació en la población de Palmarito del Estado Apure el 06 de Marzo de 1929 y falleció en la ciudad de Mérida a la edad de 85 años. Obtuvo el Premio Nacional de Ensayo, Premio Nacional de Literatura y nominado al Premio Nobel de Literatura, fue un destacado especialista del lenguaje y de la expresión lingüística.

Autodidacta en muchas de sus facetas pero sobre todo un hombre ejemplar en la educación. En esta entrevista trata el tema de como la palabra es de sumo interés para el hombre y su conocimiento, la entrevista es una narrativa sobre el poder que tiene la palabra en la cultura de las naciones. con un poco de jococidad explica como comunicarmos y el sonido  y su efecto al pronunciar cada palabra. Subida en dos parte en You Tube (una de 20 minutos y otra de casi 10 minutos) el tiempo ni se nota al escuchar la charla del profesor Briceño.

Henry Martinez.-
Documental El poder de la palabra con José Manuel Briceño Guerrero (Parte 1)
Documental El poder de la palabra con José Manuel Briceño Guerrero (Parte 2)

Aquí les dejo los link: 
https://www.youtube.com/watch?v=VsIlFqeM3IQ
https://www.youtube.com/watch?v=0nEKmVnoIn8

domingo, 3 de enero de 2016

QUISIERA VERTE ESTA NAVIDAD...

Si te viera de nuevo, sería el hombre mas feliz 
y aunque con el susto en mi pecho te abrazaría como aquel día que te vi 
quizás esperando por mí.

Si pudiera abrazarte de nuevo, lo haría con la fuerza  

y no permitiría que te fueras pese a que me despertara
correría detrás de ti aunque se que no te alcanzara

Si al despertarme la realidad es que no estas

buscaría dentro de mi donde seguro te encontraré
y allí te miraría a los ojos para ver de nuevo ese profundo amor que busqué


Si al descubrir que ya no estas y mi vida se entristece de nuevo
recordaría todos esos momentos de alegría y enseñanzas
y seguro sabré que tus palabras jamas se perderían 
pues mis hijos, sus hijos y sus hijos seguirían amándote

Si al recordar esos momentos de alegrías y enseñanzas

tu alma vendría a mi rebosando de amor encendiendo las luces de mi vida
ya no habría mas búsqueda, se acabarían las lagrimas, y esta navidad dormiría en tus brazos
como aquel niño que espera su regalo en noche buena

Y si el amor enciende mi vida, mi alma brillaría como siempre

soñándote, brindándome ese apoyo justo cuando lo necesito
dándome el consejo exacto y amándome eternamente aunque ya no estés
por eso y mas... quisiere verte este navidad




Henry Martínez.-



jueves, 22 de octubre de 2015

RETORNO

Para entrar en el reino de la muerte avancé por el pórtico de bronce que interrumpía las murallas siniestras. Sobre ellas descansaba perpetuamente la sombra como un monstruo vigilante. Extendíase dentro del recinto un espacio temeroso y oscuro, e imperaba un frío glacial que venía de muy lejos. Era el suelo bajo mis pies como una torpe alfombra, y sobre él avanzaba lentamente suspendida por alas invisibles. El pasmo de la eternidad se revela en augusto silencio, comparable a la calma que rodea el concierto de los astros distantes. Con él crecía el misterio en aquella región indefinida, donde ningún contorno rompía la opaca vaguedad. El espectáculo igual de la sombra invariable perpetuaba en mí el estupor del sueño de la muerte.

Había invadido voluntariamente el mundo que comienza en el sepulcro, para ahogar en su seno, como en un mar de olvido, mi lastimado espíritu. Allí detenía el tiempo su reloj y sucumbía la forma en el color funeral. Surgía del oculto abismo la oscuridad, con el sigilo de una tarea tarda y sin rumor, y me arrastraba y tenía a su merced como una voluptuosa deidad. Cautivo de su hechizo letal, erré gran espacio a la ventura, obstinado en la peregrinación extraña y lúgubre. Pero al sentir tras de mí el clamor de la vida, como el de una novia abandonada y amante, volví sobre mis pasos.



de José Antonio Ramos Sucre
Cantos de vacías tinieblas
Página 26 y 27
Colección Caminos del Sur
Serie El Gallo Pelón
Ilistrado por Daniel David Duque Gil
Selección Marjori Lacenere Sánchez